Los pequeños del colegio Sant Francesc, encantados con el dragón. | Assumpta Bassa

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Érase una vez... una ciudad encantada, repleta de color y de vida, y cuyos habitantes llenaban de fantasía las calles. Un bosque de hadas, de dragones y de otros personajes imaginarios que han conseguido hacer crecer la magia en Manacor.

Desde hace unos días diferentes puntos de la ciudad exhiben unas grandes figuras realizadas por dos artistas artesanos locales: Toni Galmés y Sebastià Riera. Se trata de la campaña de fomento del comercio local impulsada por el Ajuntament. Bajo el título ‘Manacor Encantat’ el objetivo es dinamizar las zonas comerciales y devolver la ilusión, robada por la pandemia, que por estas fechas despertaban las Fires i Festes de Primavera.

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El árbol-hombre ha sembrado la ilusión en sa Bassa.

La delegada de Comerç, Maria Antònia Truyols, el regidor de Fires, Carlos Grimalt y los dos artistas presentaron la ruta comercial que se inicia en la avenida del Tren y sigue por la plaza Sant Jaume, sa Bassa, plaza de la Constitució, plaza Ramon Llull, plaza del Palau y paseo Antoni Maura.

Imaginario

Son cinco figuras de grandes dimensiones realizadas en madera, cartón, espuma y poliuretano relacionadas con un bosque encantado: un gnomo, una hada, un pegaso, un árbol-hombre y un dragón. También hay setas de fantasía y se han aprovechado otras dos figuras que ya eran del Ajuntament: una copa y un dragón de color rojo. Todo ello está complementado con cintas de los colores de los Cossiers. Los días 29 y 30 de mayo habrá la venta de estocks de los comercios.

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Una hada preside el paseo Antoni Maura.