Las autoridades en la presentación del inicio de los trabajos. | Consell de Mallorca

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La presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, y el conseller insular de Movilidad e Infraestructuras, Iván Sevillano, han visitado este lunes el inicio del proyecto que contempla el refuerzo del firme del tramo de la autopista Palma - sa Pobla (Ma- 13) que une este último municipio con Alcúdia.

Según ha explicado la institución insular en una nota de prensa, la actuación responde a criterios de seguridad, puesto que la carretera se encuentra deteriorada en algunos puntos de la capa superficial.

Se trata de un proceso que se acelera con el paso del tiempo y la afluencia del tráfico que soporta esta zona, que es una de las más turísticas de la isla. Durante la visita, Cladera y Sevillano han estado acompañados por el alcalde de sa Pobla, Llorenç Gelabert, y la alcaldesa de Alcúdia, Bàrbara Rebassa.

Según han apuntado, la Intensidad Media Diaria (IMD) del tramo sobre el cual se ha proyectado la mejora es de 16.724 vehículos cada día, el 9,50 por ciento de los cuales son pesados. Las obras se prolongarán en 10,7 kilómetros (desde el km 39, 8 hasta el km 50, 5) y tendrán una duración de 4 meses.

Cladera ha señalado que la institución insular prioriza intervenciones como esta, que no solo reducen la peligrosidad a las vías de Mallorca sino que mejoran el estado general de las carreteras y las hacen más seguras, «sin grandes obras y sin consumir más territorio».

Según la presidenta, el proyecto da respuesta a una necesidad reclamada por los vecinos, que circulan a menudo por esta vía, una de las más transitadas de Mallorca.

De hecho, según ha recordado, en 2005 fue la última vez que se actuó para mejorar todo el pavimento de este tramo de la vía, por lo tanto en los últimos 15 años se han hecho actuaciones de conservación y mantenimiento pero no se ha renovado por completo el firme de esta vía.

Por su parte, el conseller Sevillano ha destacado que es necesaria una actuación que permita conseguir restablecer el firme para mejorar la seguridad y la comodidad de los usuarios.

Las actuaciones también disminuirán el ruido de los vehículos que transitan por la zona y facilitarán el desalojo rápido del agua de lluvia que se canalizará mediante drenajes. Además, se da respuesta a una petición que desde hace años se pedía al departamento, según ha resaltado el conseller insular.

El proyecto cuenta con un presupuesto de 2,2 millones de euros y las obras consistirán en la realización de un fresado con eliminación parcial y saneamiento de las partes afectadas, con reposición del firme incluyendo el reciclado de los materiales, limpieza y desbrozada de la zona de dominio.

En el tramo, que consta de un trazado recto de una anchura media de 10 metros, también se llevarán a cabo actuaciones de saneamientos en las zonas menos firmes y en accesos y se dispondrá una capa de pintura y nueva señalización horizontal.