Imagen del momento de las obras, en el año 2004. | M.PUIGROS

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En Cala Egos, en el municipio de Santanyí, hay un muro junto a la playa que alguien construyó de forma ilegal en el año 2004. En ese momento el Seprona denunció los hechos pero la causa llegó a los juzgado de Manacor y allí que quedaron hasta este 2021 cuando han llegado a juicio. Estaban acusados el administrador de la empresa que construyó entonces una urbanización cercana a la cala y el arquitecto que firmó el proyecto. La Fiscalía les reclamaba una condena de nueve meses de prisión.

El juicio, celebrado hace unas semanas en un juzgado de Palma fue un continuo «no recuerdo». Quince años después, ni el guardia civil que hizo el atestado, ni el arquitecto ni nadie que declarara en la vista recordaba detalle alguno sobre el muro. La única prueba a la que la sentencia da algún peso es la pericial que presentó la defensa del arquitecto que establece que, aunque no consta licencia alguna de ese muro, este sería autorizable si se pidiera.

Con todo, la Fiscalía de Medio Ambiente mantuvo la acusación tras el juicio y ahora, la sentencia es absolutoria al no quedar acreditado ni quién construyó el muro, ni cuando, ni de qué manera. El espectacular retraso de los juzgados de Manacor ha dejado el muro en el limbo y un posible delito en el aire.