En Mallorca hay siete vedados para caza mayor.

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Sanción ejemplar del Consell de Mallorca por organizar una cacería ilegal de boc fi. El Servicio de Caza ha interpuesto una multa de 20.000 euros para el organizador de una cacería ilegal en la Serra de Tramuntana con la intención de capturar una cabra salvaje mallorquina. Además del organizador, también se ha sancionado con 3.354 euros al cazador extranjero que participó.

La actividad, según destacan desde el departamento que dirige Jaume Tomàs, se realizó en 2014 sin tener ningún documento preceptivo conforme a la resolución anual de vedas, tampoco el cazador extranjero contaba con licencia cinegética. Pese que al expediente sancionador se inició hace siete años, los organizadores recurrieron el caso ante los tribunales y no fue hasta finales de diciembre de 2020 cuando el juzgado contencioso administrativo de Palma resolvió a favor del Consell y ratificó la multa. El director insular de caza, Jaume Tomàs, mantiene que esta es una «sanción ejemplar» por la práctica de una actividad que no contaba con los permisos necesarios. Tomàs aclara que en Mallorca hay siete fincas que cuentan con un certificado de caza mayor, pero donde se realizó la cacería en 2014 no tenían ningún permiso para turismo cinegético. «La cabra salvaje mallorquina continúa siendo minoritaria en la Serra de Tramuntana y solo puede ser objeto de caza en vedados con certificado de calidad», recuerdan desde el departamento. «Lamentablemente, el furtismo es una de las amenazas que sufre la cabra salvaje de la Isla, en forma de uso fraudulento de autorizaciones, capturas en vivo para revender posibles trofeos, la venta de la carne o engaños a cazadores de fuera», señalan desde Caza.

Tomàs mantiene que el Consell tiene la intención de incrementar la vigilancia en los vedados, por lo que el 14 de mayo en el Consell de Caça, planteará una nueva normativa para agilizar la tramitación de las autorizaciones especiales en el caso de caza de cabras en vedados de caza menor «con el objetivo de liberar a nuestros técnicos para que puedan intensificar la vigilancia sobre el terreno». Tomàs mantienen que la captura de cabras (no del boc fi) supone también garantizar el control efectivo de cabras debido a su sobrepoblación.