La actividad agraria de Mallorca es diversa y poca está especializada. El 32,1 % de lo que se produce en la Isla son hortalizas y legumbres; el 31,7 % son patatas, y solo el 8 % es fruta. En menor proporción está la leche, con un 6,4 % de producción. | Daniel Espinosa

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Conseguir la soberanía alimentaria parece hoy misión imposible. La autosuficiencia de productos agroalimentarios en Mallorca está en retroceso y los alimentos que abastecen nuestros agricultores, ganaderos y pescadores suponen solo el 15 % de las necesidades de consumo de la Isla. Esta cifra es superior si solo se tiene en cuenta a la población local, es decir sin incluir el turismo, ya que alcanzaría el 21,1 %.

La falta de relevo generacional en los trabajos relacionados con el sector primario así como la baja rentabilidad provocan el abandono de estas actividades y la consecuente dependencia de productos del exterior, ya que la capacidad de producción en Mallorca para dar respuesta a la demanda disminuye de manera sostenida. Entre 2017 y 2019 la producción agroalimentaria para el consumo humano retrocedió un 7 % pese a tener 150.000 hectáreas destinadas a usos agrarios.

En este aspecto, Mallorca solo es autosuficiente en la producción de patatas y frutos secos. También en la producción de hortalizas y legumbres tiene una «autosuficiencia alta»; mientras que para el abastecimiento de productos cárnicos, fruta o leche Mallorca depende directamente de la importanción. Solo a modo de ejemplo, Mallorca produce 12.210 toneladas de fruta, nada que ver con las 109.477 que se consumen anualmente.

Así se desprende del estudio sobre Cadenas Alimentarias y Diagnosis del Sector de Producción Local, Ecológica, Agroindustrial y Artesanal de las Illes Balears que ayer presentó la consellera del ramo, Mae de la Concha, acompañada de la directora general de Soberania Alimentària, Paula Valero.

De la Concha destacó que durante los meses de confinamiento (de marzo a julio de 2020) el consumo de producto local se incrementó más del 20 %, por lo que la COVID «ha ayudado a tomar conciencia de la necesidad de conseguir un mayor abastecimiento alimentario local, una producción más justa y un consumo responsable al alcance de toda la ciudadanía», apuntó.

Si bien Agricultura destaca este notable incremento, la pandemia también ha provocado el cierre del canal de comercialización Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) que ha causado grandes pérdidas para el sector. A ello hay que añadir la falta de turismo que ha afectado sectores tan sensibles como a los vitivinicultores. «Tener un diagnóstico de la situación productiva y alimentaria es clave para ir hacia una mejora progresiva de la capacidad de autoabastecimiento», destacó Valero.

La consellera Mae de la Concha y Paula Valero ayer.

DETALLES

Producción agrícola especializada en patatas y hortalizas

El informe destaca que la producción en la Isla está condicionada por el fuerte peso del cultivo de hortalizas y patatas, que supone más del 60 % de la producción. Peses a ello, la producción en general muestra una tendencia a la reducción en toneladas de productos agroalimentarios.

Elevada contaminación por importar los productos

La importación de productos agroalimentarios procedentes de fuera de Mallorca es especialmente contaminante, según el informe, ya que su huella ecológica es 4,7 veces superior en relación al impacto que supone el consumo y distribución del producto local.

Casi un millón de toneladas de productos agroalimentarios

El consumo de productos agroalimentarios (independientemente de su procedencia) alcanzó los 996.292 toneladas en 2019. De estas, el 74,7 % corresponde al consumo doméstico y el resto al consumo turístico, que muestra una evolución negativa respecto a 2017.

Percepción ‘desdibujada’ sobre el peso del producto local

Una de las conclusiones del estudio destaca que el consumidor tiene una «percepción desdibujada» sobre el peso del producto alimentario de Mallorca en su cesta de la compra, que sitúa sobre el 50 por ciento, una cifra muy alejada de la realidad de los datos de consumo.