Una iniciativa frustrada. La idea de crear una zona de acampada para 250 personas fue explicada el 21 de diciembre durante una visita del conseller de Medi Ambient, Miquel Mir, a los cursos que realiza el IBANAT en la finca. Un mes después ya se han recogido unas 3.000 firmas en contra. | Joan Socies

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El Govern da marcha atrás en su intención de crear una zona de acampada en la finca pública es Canons, en Artà. La Conselleria de Medi Ambient tomó ayer esta decisión ante el rechazo que ha recibido el proyecto por parte del Ajuntament d’Artà, entidades ecologistas y parte de la ciudadanía, que se ha movilizado a través de plataformas para recoger firmas en contra de la iniciativa.

Efectivamente, Artà prevé aprobar en el pleno del próximo lunes una moción consensuada entre los tres partidos del equipo de gobierno (PSOE, PI y Alternativa) en la que piden al Govern que impulse el nuevo Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals (PORN) de la Península de Llevant y el Pla de Gestió Natura 2000 de les Muntanyes d’Artà; y que hasta que esté redactada esta normativa descarte la zona de acampada y el aparcamiento asociado previstos en la ley 2/2020. «También pedimos que como parte interesada, cualquier actuación en la zona se consensúe con el Ajuntament» coinciden tanto el alcalde , Manolo Galán, como la concejal de Medi Ambient, Aina Comes. En la comisión previa al pleno, la moción tuvo el respaldo de Unió per Artà y la abstención del PP.

Este consenso que reclama el Ajuntament d’Artà a la hora de planificar las actuaciones a desarrollar en es Canons ha sido contestada por Medi Ambient. Fuentes de la Conselleria recuerdan que «se trata de una finca pública que pertenece a todos los ciudadanos de Balears, su adquisición costó 8 millones de euros que se pagaron con dinero público y llevamos otros 200.000 euros gastados en su mantenimiento». Además, Medi Ambient señala que no renuncia a la zona de acampada, sino que la deja sobre la mesa para replantear cómo regularizar los usos de todas las instalaciones que existen en la finca y advierte de que «esta revisión afecta también al cuartel de Betlem y a sus jardines, cedidos para usos municipales a petición del Ajuntament; queremos fomentar y promover el acceso al medio natural a todos, no solo a quienes tienen medios económicos y pueden pagar un hotel rural». És más, Medi Ambient no oculta su descontento con el Ajuntament d’Artà: «Nos reunimos el 11 de enero y quedamos en redimensionar el proyecto, que no incluye el aparcamiento como se ha dicho; y luego sin más diálogo explota esta campaña de oposición, cuando no se prevén elementos perennes».