El colegio público Costa i Llobera está en un limbo legal desde su inauguración hace veinte años. El Ajuntament inició su construcción antes de modificar su normativa urbanística para incluir el equipamiento educativo. El cambio normativo que se inició, no se llegó a aprobar definitivamente. | Maria Nadal

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El Ajuntament y el Govern buscan una fórmula para legalizar el colegio público Costa i Llobera de Pollença, construido en suelo rústico hace 20 años y al que asiste a clase más de un centenar de alumnos pese a que no tiene licencia de actividad.

El Ajuntament quiere que el Govern declare el interés autonómico de la instalación lo que le permitiría obtener, no solo la citada licencia, sino también abrir la vía a una ampliación sumando nuevos espacios como un comedor, entre otros. Así se lo han hecho saber el alcalde Tomeu Cifre y el regidor de Educación, Pep Cifre, al conseller Martí March.

El Ajuntament quiere que el Govern declare el interés autonómico antes de final de año. A cambio se compromete a hacer la dotación de servicios para una futura ampliación.

Fuentes de Educació confirman que «efectivamente la Conselleria está a favor de regularizar la situación del centro». «Se está estudiando la vía jurídica y administrativa adecuada para hacerlo y definiendo las actuaciones que se tendrían que llevar a cabo en el centro por parte del Ajuntament y de la Conselleria», añaden.

El colegio vive en un limbo legal. El Ajuntament inició el 8 de abril de 1998 una modificación puntual de su normativa para construir el equipamiento en el sector urbanístico UP-1 pero nunca completó la tramitación y acabó construyendo la escuela sobre suelo rústico.

No fue hasta hace un año cuando el alcalde reconoció públicamente la situación irregular después de que el abogado Leopoldo de Miguel llevara el caso a los tribunales para reclamar que el resto del sector pase a ser suelo urbano.