Las ayudas de Europa para el Programa de Desarrollo Rural (PDR) y en concreto la línea dedicada a inversiones en explotaciones es fundamental para la subsistencia del sector. | M.A.

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La Conselleria de Agricultura i Pesca se ha quedado sin dinero para poder pagar todas las subvenciones para inversiones en explotaciones agrarias realizadas entre los años 2018 a 2020. Ante esta falta de liquidez, este lunes el Govern balear cerró el plazo para presentar las solicitudes de ayudas para este año, dos meses antes de la fecha prevista.

El motivo de este precipitado cierre son los históricos retrasos que acumula la Conselleria de Agricultura para resolver los expedientes de petición de ayudas europeas incluidas dentro del Programa de Desarrollo Rural (PDR).

Las demoras se remontan a la pasada legislatura. El pasado mes de noviembre el actual gerente del Fons de Garantia Agrària i Pesquera (Fogaiba), Mateu Morro, ya advirtió que tenía sobre la mesa más de 5.000 expedientes de subvenciones de años anteriores sin resolver. Parte de estos pertenecen, precisamente, a las ayudas en inversiones agrarias.

Entre 2018 y 2019 se presentaron 873 expedientes y parte de ellos a día de hoy todavía no se han resuelto. A ello hay que añadir las solicitudes presentadas este año.

Desde la Conselleria de Agricultura recuerdan que estas ayudas son una partida europea a repartir en seis años. Para el periodo 2014 a 2020 Europa adjudicó a Balears 40,5 millones de euros para este concepto. Hasta el 2017 de estos cuarenta millones la Conselleria entonces liderada por Vicenç Vidal repartió 31,6 millones en subvenciones, pero todavía quedaban pendientes más de 800 peticiones de ayudas de 2018 y 2019 que no fueron resueltas en su momento y que ascienden a 16 millones más. A ello hay que añadir unos 4 millones para las ayudas presentadas para este año. Así pues, Agricultura solo disponía en 2017 de 8,9 millones para los tres años restantes, mientras que desde el Fogaiba tiene expedientes que ascienden en total a 11,6 millones.

Ante tal ‘agujero’, desde el actual equipo de la Conselleria, aseguran que han asumido «como tarea prioritaria poner orden a todas las resoluciones y pagos pendientes (...) y ante esta situación se decide cerrar la línea». Así pues, el equipo de Mateu Morro modificará los criterios de concesiones de ayudas, priorizará las solicitudes de los profesionales y seguirá «criterios de concurrencia competitiva», señalaron ayer fuentes de Agricultura.

Responsables

Por su parte, el gerente de Asaja, Joan Simonet, lamentó la situación y cargó contra los responsables de la anterior Conselleria como «máximos responsables por la mala gestión y falta de previsión». Recordó también que los agricultores ya han realizado estas inversiones que ahora, tal vez dos años después, no podrán cobrar. «Durante tres años denunciamos los retrasos y el conseller Vidal no se cansó de llamarnos mentirosos. Por desgracia ahora se demuestra que teníamos razón», señala Simonet.

Desde Unió de Pagesos, aunque menos contundentes, también reconocen que «no se han resuelto bien» estas líneas de ayudas y reclaman inversiones a la presidenta Armengol. «Si es verdad que somos un sector esencial, es necesario apoyarlo económicamente», apunta el secretario Sebastià Ordines. Tanto Asaja como Unió de Pagesos solicitan inversiones del impuesto de turismo sostenible.