La Fira de l’Arròs de sa Pobla tuvo un ambiente muy mallorquín, con vestuarios y ‘paradetes’ muy cuidados. . | C.Viera

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La V Fira de l’Arròs Pobler i Sant Marjal se consolida como una de las citas más importantes del otoño. La gastronomía fue la reina de la feria este domingo, día grande dentro de un programa que se había iniciado el pasado 9 de noviembre.

La visita a sa Pobla, una vez superado el complicado aparcamiento, proponía un largo recorrido por las muchas calles que acogían a los más de 300 puestos. Con mercancías de todo tipo, destacaban en la plaza de la Iglesia los dedicados a los libros y el coleccionismo. En un lateral de la misma plaza llamaban la atención un gran número de motos clásicas, que completaban la gran exposición de coches de época y deportivos situada junto a las instalaciones de la Policía Local.

Sabores

Pero lo que sin duda destacó este domingo y fue muy bien recibido por los visitantes fue la oferta gastronómica. Ya desde lejos de la plaza se podía percibir el aroma del arròs brut pobler que la Asociación Española Contra el Cáncer ofrecía con fin solidario. Su puesto se encontraba dentro del recinto de la Mostra Agroalimentària. En ella se podía disfrutar de todo un mundo de sabores y olores con productos fundamentalmente de la tierra mallorquina.

El escenario montado en esta plaza fue para los jóvenes de la Escola de Música de sa Pobla, que amenizaron la mañana con sus canciones. La animación infantil en varios puntos del recorrido y las exhibiciones de taekwondo fueron también un importante reclamo.

La jornada terminó en lo que al programa se refiere con el Concert de Tardor 2019, a cargo de la Coral de sa Pobla y la Banda de Música de sa Pobla, en la Iglesia.