Varias autocaravanas estacionadas en la zona de dominio público marítimo-terrestre de sa Ràpita. | Pedro Aguiló Mora

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Lo que en temporadas anteriores eran, exceptuando días puntuales, casos aislados, durante el presente verano está proliferando de forma habitual el estacionamiento incontrolado de autocaravanas sobre el dominio público marítimo-terrestre de sa Ràpita, prácticamente a las puertas de la salida de emergencia del club náutico de la localidad. Tanto las caravanas, como furgonetas adaptadas para pernoctar en ellas, no sólo se establecen en la franja de Costas, a escasos metros de la orilla (una zona sin ningún tipo de servicio ni habilitada para estos menesteres), sino que tampoco pagan tasa alguna de aparcamiento, como que sí hacen los miles de personas que abonan cinco euros diarios para disfrutar de un día cerca del mar.

Según denuncian vecinos de la localidad costera del municipio de Campos, algunos caravanistas acampan sobre el dominio público marítimo–terrestre durante días y extienden toldos y montan meses y sillas alrededor.

Otros vecinos consultados se quejan de que para acceder al lugar donde estacionan sus viviendas móviles, los vehículos, la mayoría de más de dos metros de altura, los caravanistas se ven obligados a circular por un estrecho sendero (el Camí de na Voltora) por el que interfieren con ciclistas y peatones para acceder a las distintas zonas de baño del litoral rapiter.

Un camino que, de manera preventiva, debería quedar expedito en caso de darse una situación de evacuación o emergencia en el interior del mencionado puerto deportivo.