Una imagen para promocionar el reciclaje de residuos.

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La Comisión Europea ya ha advertido a España que no cree que para 2020 se cumpla el objetivo de reciclar el 50 % de los residuos urbanos, y Mallorca parece que no será una excepción. En la actualidad, 25 municipios de la Isla no cumplen con la normativa europea y, la gran mayoría, están lejos de conseguir esta cifra de reciclaje.

Estos 25 municipios tienen un año para poner en marcha medidas concretas que fomenten la concienciación y el reciclaje y, en particular, apostar por la recogida selectiva si quieren llegar al objetivo de 50 % que marca Europa. Estas cifras sí se dan en Esporles y en los pueblos de la Mancomunidad del Raiguer que reciclan el 75 % y 68 % de los residuos respectivamente. Así pues, Esporles, Santa Maria, Consell, Alaró, Binissalem, Lloseta, Búger, Campanet, Mancor de la Vall y Selva, son los municipios de Mallorca con unas cifras más elevadas en clasificar la basura según sean orgánica, cristal, papel y plásticos. A la cola se sitúan Llucmajor, Marratxí e Inca que reciclan menos del 10 % de los residuos que generan.

Según datos de la Conselleria Insular de Medi Ambient a septiembre de 2018, Llucmajor generó el año pasado 17.238 toneladas de residuos, de las cuales solo recicló un 6,61 %. En datos por habitante, significa que cada ciudadano de Llucmajor generó 485 kilos de residuos y de estos solo recicló 32. Nada que ver con los 179 kilos de desechos que generan los habitantes de Esporles, de los cuales reciclan 134 kilos de estos.

Los datos del departamento que dirige Sandra Espeja en el Consell de Mallorca revelan que Escorca, Sant Llorenç des Cardassar y Muro son los municipios que generan más residuos per cápita. En parte, estos se puede deber también al turismo que acogen. En estas tres localidades cada ciudadano generó más de 1.000 kilos de residuos en solo nueve meses. También Santanyí, Capdepera y Deià cuentan con cifras de más de mil kilos de residuos por persona. Precisamente el objetivo de Europa no es únicamente fomentar el reciclaje, sino que la primera baza -y más importante- es concienciar para reducir los desechos que se generan.

Cabe señalar que los municipios con recogida selectiva orgánica y puerta a puerta han mejorado considerablemente los datos en reciclaje. Este es el caso por ejemplo de Valldemossa, que se situaba a la cola de la lista y en poco tiempo ha conseguido que sus ciudadanos reciclen el 55 % de los residuos que generan. Otro caso de incremento es Inca, que según los datos del Consell, solo recicla el 9 % de los residuos. Esta tendencia está cambiando desde que se ha aplicado la recogida orgánica y puerta a puerta en el barrio de Crist Rei de la ciudad.