La noche del sábado se consolida como el punto álgido de la Festa del Botifarró. | Joan Socies

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La Festa del Botifarró, de Sant Joan, mantiene su espíritu pese a los altibajos que ha padecido en los últimos años. La celebración de esta fiesta catalogada como Fiesta de Interés Turístico empezó el sábado por la mañana con actividades infantiles, pero su punto álgido fue la torrada de los primeros botifarrons en la noche del sábado.

La organización, realizada este año por el Ayuntamiento de Sant Joan con la colaboración del Sporting Sant Joan C.E., señaló que había preparado un total de 85 kilos de este apreciado embutido, además de otros productos.

El domingo, la jornada se inició con las puertas abiertas de la iglesia y del museo parroquial para así celebrar los 720 años de la fundación de la parroquia. A lo largo de la mañana se realizaron distintas visitas guiadas.

A partir del mediodía el protagonismo volvió a ser para el botifarró con la celebración de la habitual torrada en la plaza de la Constitució.