Francina Armengol durante la colocación de la primera piedra del futuro Hospital de Sant Joan de Déu de Inca. | Govern balear

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La presidenta del Govern, Francina Armengol, ha asistido este lunes al acto de colocación de la primera piedra del futuro Hospital de Sant Joan de Déu de Inca, incluido en la estrategia de atención a la cronicidad del Govern, y que está previsto que comience a funcionar en el verano de 2019.

Armengol ha resaltado el «paso adelante» que supone la nueva infraestructura en la estrategia de cronicidad del Govern: «Cada vez vivimos más años y necesitamos que el sistema de salud haga frente a esta nueva realidad, ofreciendo una atención más adecuada y mucho más personalizada», ha señalado, ha informado el Govern en un comunicado.

«Necesitamos infraestructuras», ha dicho Armengol, que ha recordado que el Govern trabaja para recuperar los hospitales de Son Dureta en Mallorca, Verge del Toro en Menorca y Can Misses en Ibiza. «Nuestra estrategia también es descentralizar para que los ciudadanos puedan tener las instalaciones lo más cerca posible», ha precisado.

La construcción del hospital supondrá una inversión de 11 millones de euros por parte de Sant Joan de Déu y atenderá las necesidades asistenciales de la población de Inca y de toda el área de salud de la Tramuntana.

La inversión ha sido posible gracias a la modificación del Decreto ley 3/2013 sobre la Red Hospitalaria Pública, aprobado por unanimidad en el Parlament el pasado noviembre y que permite ampliar la duración de 10 a 20 años de los convenios singulares que mantiene el Servicio de Salud de Baleares (Ib-Salut) con los hospitales sin ánimo de lucro Sant Joan de Déu y Cruz Roja. El nuevo hospital se integrará en la Red Hospitalaria Pública.

El centro sociosanitario ofrecerá una atención integral enfocada a la recuperación de la autonomía, especialmente en la atención a pacientes con daño cerebral y con enfermedades crónicas derivadas del envejecimiento.

El nuevo hospital contará con 80 camas de hospitalización en 44 habitaciones, y 20 plazas de atención en régimen ambulatorio, donde se atenderán consultas de geriatría, traumatología y rehabilitación, así como interconsulta (presencial o no) con otros especialistas del centro, facultativos de Atención Primaria y con personal de enfermería y gestión de casos.

Contará con una unidad de rehabilitación ambulatoria y domiciliaria y ofrecerá otros servicios como farmacia, laboratorio o teleasistencia, entre otros. También contará con una escuela de formación y de pacientes activos y cuidadores.

El nuevo centro hospitalario seguirá el mismo modelo asistencial que el Sant Joan de Déu de Palma y se coordinará con el Hospital de Inca, siguiendo las directrices marcadas por el Ib-Salut.