Caída de rocas el pasado 15 de febrero en la carretera de la Calobra, una de las vías sin salida de la Serra de Tramuntana. En la escena puede verse junto a las rocas de grandes dimensiones a un grupo de turistas que viajaba en uno de los 16 autobuses que quedaron atrapados. | Redacción Brisas

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En contra de lo que algunos puedan pensar la Serra de Tramuntana no es un elemento estático. Los deslizamientos y desprendimientos de rocas están al orden del día. Estos últimos son los más frecuentes y los que más preocupan a los expertos. El Consell invertirá este año cinco millones de euros en contener las caídas de rocas.

Las primeras actuaciones (este mismo mes) se harán en las carreteras del Port de Valldemossa y Formentor, donde en los últimos años se ha detectado una alta incidencia de este tipo de fenómenos. Desde 2010 Carreteres ha realizado estudios y actuaciones por valor de tres millones de euros para frenar los desprendimientos y garantizar la seguridad de los conductores que transitan por la Serra de Tramuntana. Este año se suman cinco millones más, pero la suma total aún no es suficiente.

El gran incendio

El Consell quiere que el Ministerio de Fomento desbloquee 10 millones de euros más para tratar de contener los desprendimientos y deslizamientos en la zona afectada por el gran incendio de Andratx. La pérdida de la masa forestal ha provocado una pérdida de sujeción del terreno aumentando la incidencia de este tipo de fenómenos.

Dos son las soluciones técnicas que se emplean actualmente en la Isla, de una parte el enmallado de las zonas de mayor riesgo, para evitar en la medida de lo posible que se produzcan desprendimientos y de otra, la instalación de grandes pantallas estáticas o dinámicas de retención realizadas en acero con el objetivo de contener los desprendimientos (en el caso de que estos se produzcan) antes de que alcancen la carretera.

«La Serra de Tramuntana tiene mucho movimiento. El martes, una roca de media tonelada cayó en un sitio donde se están instalando taludes de contención. Podemos invertir, prever, pero no enrejar toda la Serra», explica la consellera de Territori, Mercedes Garrido. «Hemos pedido a Fomento que en la modificación del convenio de carreteras permita destinar 10 millones de euros más para actuar en una zona muy afectada, la del incendio de Andratx, que resulta muy difícil de contener», dice Garrido.

La consellera destaca la importancia de que se realice una inversión continua que se materialice en «actuaciones respetuosas» con el medio ambiente que tengan en cuenta que se trata de un «entorno sensible».
A la hora de fijar prioridades se siguen criterios de peligrosidad y riesgo teniendo en cuenta las estadísticas de incidencias. Este 2018 se actuará, además de en Formentor y en el Port de Valldemossa, en las zonas del Gorg Blau, la carretera de Orient-Alaró, s’Arracó-Sant Elm y Andratx-Estellencs.