Los problemas que sufre s’Albufera son históricos. La central de es Murterar (al fondo de la imagen), la saturación de la zona, sobre todo en verano, o los vertidos de aguas sucias por averías en las depuradoras son agentes externos que perjudican al parque natural. | Redacción Part Forana

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La saturación de la zona turística de la bahía de Alcúdia, la agricultura intensiva de los campos de sa Pobla, la central térmica de es Murterar o las depuradoras de sa Pobla y de Muro perjudican gravemente s’Albufera. Así lo sentenció este miércoles el director general d’Espais Naturals de la Conselleria de Medi Ambient, Miquel Mir, que alertó de que la presión humana y urbanística de la zona norte tiene efectos muy negativos en la zona húmeda, «aunque trabajamos para impulsar medidas para paliar esta situación».

De esta forma, Mir respondió a las críticas del GOB, que denunció «la grave degradación de s’Albufera, que no recibe la atención necesaria por parte del Govern». El grupo ecologista hizo referencia a un informe técnico de 2016 en el que se alertaba de la mala calidad del agua y apuntaba a 19 medidas de intervención para recuperar la calidad hídrica de la zona. «Un año después de este documento, la problemática de s’Albufera no ha cambiado», lamentaron.

Falta de personal

Además, los ecologistas denunciaron la falta de personal en el parque natural (después de que en la legislatura pasada se despidieran a los naturalistas de los espacios naturales) y la poca vigilancia del recinto que corre a cargo «de un solo agente de medio ambiente, que no tiene dedicación exclusiva, que tiene que controlar un espacio protegido que acoge cada año a 130.000 visitantes». Desde el Govern, Mir desmintió que no se hayan llevado a cabo medidas correctoras, aunque reconoció que «no podemos parar la degradación de la zona de las últimas tres décadas. Los proyectos iniciados se deben continuar a medio y largo plazo para que tengan resultado».

Entre estos proyectos, Mir habló de la ampliación de la depuradora de sa Pobla: «Tenemos el proyecto redactado y estamos pendientes de que el Ajuntament nos ceda un solar». Sobre la depuradora de Muro, el director general sentenció que la solución pasa por construir la de Santa Margalida, «cuyo proyecto está obstaculizado por el Ajuntament y el Gobierno central».

Por lo que se refiere a la falta de personal, Medi Ambient está a punto de incorporar a la plantilla a 40 personas.