Imagen de 2016 del emisario a través del cual el sobrante de la lavandería es vertido al torrente de Solleric, justo en la intersección con el camino Vell de Muro. | Antoni Pol

11

La Conselleria de Medi Ambient ha comenzado esta semana a tomar muestras de una veintena de pozos del entorno del torrente de Solleric a su paso por Biniali con el propósito de determinar si los vertidos que viene haciendo una lavandería han contaminado las aguas subterráneas de la zona. El miércoles se tomaron las primeras muestras.

El Govern hizo analíticas del agua del Pla de Biniali hace un año y medio, pero sus resultados no fueron concluyentes. En esta segunda campaña se analizarán otros veinte pozos, ampliándose el radio de prospección e incluyendo los que suministran agua potable a Biniali y Sencelles.

La lavandería cuyos vertidos contaminan supuestamente el subsuelo está situada en el extremo del término de Consell. Justo en el cruce del torrente con el camino Vell de Muro hay un emisario que va arrojando su sobrante al lecho del torrente. Esta empresa tiene desde 1993 una autorización ambiental para realizar estos vertidos. No obstante, el permiso es para aguas residuales, no industriales. Es por este motivo, entre otros, que la Conselleria está revisando la autorización. El Govern señala que esta revisión permitirá mejorar la calidad del vertido, «puesto que se adaptará el contenido de la autorización teniendo en cuenta las nuevas tecnologías de tratamiento y la normativa aplicables».

Los vecinos de Biniali llevan una decena de años atribuyendo la disminución de la calidad del agua de sus pozos a estos vertidos. Por ejemplo, denuncian que cuando llenan sus albercas aparece una capa de espuma en la superficie. El alcalde pedáneo de Biniali, Miquel Fiol, ha amenazado con marchas al Consolat si no se da solución al problema.