Un control de la Policía Local de Calvià. | Ajuntament de Calvià

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La Policía Local de Calvià mantiene durante los meses de temporada baja la persecución del consumo de alcohol en la calle, en particular de la práctica del botellón en el Camí de Sa Porrassa, donde se concentran algunos bares frecuentados por jóvenes de la isla.

Según ha informado el consistorio en un comunicado, tanto en septiembre como en octubre se han interpuesto 127 denuncias cada mes por infracción de la ordenanza municipal que prohíbe beber alcohol en la vía pública.

El Ayuntamiento subraya que en el entorno de los locales de ocio del Camí de Sa Porrassa, que cierran a las 4.00 horas los fines de semana, se reúnen muchos jóvenes a beber «grandes cantidades» de alcohol, por lo que además de intervenciones contra el botellón la Policía Realiza controles de alcoholemia.

El pasado fin de semana se produjeron allí varias peleas callejeras y una reyerta en la calle s'Olivera que no tuvo consecuencias graves pero que obligó a la intervención policial, indica el consistorio.