Toni Seguí, de Son Jover (Inca) se alzó con el primer premio en el Concurs Morfológic de Ovella Roja Mallorquina. | Elena Ballestero

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La Fira de Sineu vuelve a los orígenes con una clara apuesta por el mundo agrícola y ganadero en contra de la tendencia generalizada de otras ferias de la Part Forana.

Por segundo año consecutivo, la muestra de animales y especialmente de razas autóctonas ha ocupado este domingo el lugar más privilegiado de Fira, en la Plaça del Fossar. Como novedad, esta edición ha recuperado el concurso morfológico de Ovella Roja Mallorquina que se celebró hace unos cinco años y no se había vuelto a repetir.

La segunda gran novedad de la Fira era la celebración del Ratamarket, inaugurado ya el sábado en el claustro del Ajuntament, una clara apuesta para dar a conocer el trabajo que realizan artesanos, diseñadores y artistas.