Los vecinos reclaman que se instalen pantallas acústicas. | Antoni Martín

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Vecinos del polideportivo de sa Cabana, en Marratxí, están dispuestos a llevarlo a los tribunales por las molestias que les ocasiona, principalmente por los ruidos que sufren desde las pistas de pádel.

Estas instalaciones fueron inauguradas en el año 2011. Las gestiona una concesionaria que obtuvo la adjudicación por 25 años y que abona un canon de unos 6.000 euros anuales.

Los vecinos no solo se quejan del ruido de la gente que practica este deporte, sino también de cuando en el recinto se organizan fiestas o música que se prolonga más allá del horario establecido por las ordenanzas.

Han conseguido reunir 150 firmas pare reclamar que se hagan cumplir las normas al respecto, e incluso cuentan con una resolución del Defensor del Pueblo que les da la razón.

Otra de sus quejas es la contaminación lumínica, puesto que el polideportivo cuanta con focos de gran potencia que molesta y les obliga a tener que echar las cortinas o cerrar persianas.