Villa Cortina, en Formentor, en el proceso de construcción. | Redacción Digital

1

Sigue el serial judicial de Villa Cortina. El Ajuntament de Pollença recurrió este martes el auto que le ordena conceder la licencia de legalización del chalet al empresario madrileño con el argumento de que la edificación tiene tres plantas y que incumple el Plan de Ordenación Urbana de Pollença. Por lo tanto, alega el Consistorio, no se le puede dar la licencia de legalización.

El escrito de alegaciones es un rosario de argumentaciones técnicas que tratan de probar que el chalet tiene tres plantas y no dos. El auto judicial que manda otorgar la licencia a Alfonso Cortina considera, basándose en ciertos estudios topográficos, que la edificación dispone únicamente de dos alturas, pero el Ajuntament de Pollença desmiente esta afirmación y sostiene que el semisótano debe computarse también como planta. Solicita al Tribunal Superior que anule el auto mencionado.

Los informes técnico y jurídico del Ajuntament relativos a la licencia están prácticamente terminados, informó el alcalde la semana pasada. Miquel Àngel March añadió que en función de dichos informes se concederá o denegará la licencia de legalización, que en caso de otorgarse deberá incluir la sustitución de la actual cubierta por una de teja árabe, como prescribe la normativa. Paradójicamente, el chalet será aun más llamativo.