Momento en el que se procedió a la construcción de la piscina antimedusas en Es Comú.

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La playa de Es Comú ha acogido la prueba piloto a nivel nacional de unas nuevas barreras antimedusas. Se trata de construir una piscina de 25 por 25 metros, formada por una red fabricada en HDPE (Polietileno de Alta Densidad) y unos flotadores rígidos de polietileno. Así, se permite totalmente el paso del agua pero, a su vez, se impide el de las medusas.

Una vez colocada la piscina, proceso que se inició este jueves, ésta estará en observación durante dos semanas para comprobar su efectividad.

«Una vez que la evaluación sea positiva, los ayuntamientos podrán crear zonas de baños seguras. Es decir, se pondrán tramos que saldrán desde la misma arena hacia un fondo que estimen oportuno, para que se forme una 'u' dentro del agua y así conseguir una área libre de medusas», explica Carlos Iglesias, representante en las Balears de la empresa Sorbcontrol que se ocupa de la fabricación de estas barreras.

Miquel Rodríguez y Carlos Iglesias, de la empresa Sorbcontrol, responsable de la prueba piloto.

Antes de llevar a cabo la prueba, la empresa responsable tuvo que pedir permiso al Consell y a Costas, que dieron el visto bueno a la iniciativa.