Francesc Morlà y Salvador Sansó recogieron el premio al melón más grande. | Assumpta Bassa

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Malos tiempos para el melón. Parece que no ha sido una temporada excesivamente productiva. O al menos ello es lo que se comentaba el domingo ante la menor participación de este año en el ‘Concurs del meló més gros’ y el ‘Concurs de major qualitat’ que se desarrolla en el marco de la Fira del Meló el primer domingo de septiembre.

Pese a que sólo se contó con seis ejemplares, cinco de ellos presentados por lo mismos cultivadores, se batió un récord y se logró el melón más pesado de la historia del concurso con un ejemplar de 21,640 kilos. Los cultivadores de esta gran fruta son Miquel Morlà y Gori Sansó que se llevaron ademas los cinco restantes premios.

Miquel Morlà explicaba que «no hay ningún secreto. Mucha dedicación y cuidado. La última granizada pudo habernos perjudicado mucho pero lo retiramos a tiempo». Recogieron los premios los hijos de los cultivadores: Francesc Morlà y Salvador Sansó. En el concurso del melón de más calidad participaron 23 melones de la raza ‘calapoter’, casi la mitad menos que el año anterior. El ganador fue Llorenç Nicolau.

La Fira del Meló en su XXII edición acogió un gran número de visitantes tanto locales como de la comarca que no quisieron perderse la oportunidad de degustar los mejores melones de una ‘terra bona’. Hubo una gran oferta artesanal, agrícola y ganadera.