Imagen del pasado plano de Manacor.

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Las ratios para los niños de tres años bajarán este año en Manacor hasta 23 alumnos por clase. De los 317 niños empadronados que iniciarán Educación Infantil en el curso 2015-2016, se ha detectado un centenar con necesidades lingüísticas. No conocen ni catalán ni castellano, son escolares inmigrantes. Éstos serán los que se repartirán entre los diferentes centros escolares del municipio para asegurar la cohesión social y evitar la segregación.

Ésta es una de las medidas de un plan educativo que se implantará en Manacor después de dos años de trabajo e implicación de toda la comunidad educativa y la Regidoria de Educació y que fue aprobada como una declaración institucional en el pleno de este lunes por unanimidad de todos los partidos que integran el Consistorio.

El regidor d’Educació, Roberto Flores, explicó que «se han bajado las ratios hasta 23 por clase. En cada aula, un total de 16 alumnos serán ordinarios y habrá otras seis plazas destinadas a escolares con necesidades lingüísticas para asegurar la integración. Se hará una distribución de manera equilibrada».

Cada uno de los portavoces municipales felicitó la labor impulsada desde el área de Educación y apostó por seguir en esta línea. «Se ha conseguido una de las cosas propuestas y es el inicio para dar solución a dos centros de Manacor y para que los otros sean copartícipes de la realidad del municipio. Es muy importante para la cohesión social. Deseamos que sea una realidad y que no sólo quede en una declaración de intenciones», apuntaba, Joan Llodrá, desde Esquerra.

Desde Més, Miquel Oliver, también hacía referencia a la importancia de este plan «que dará a conocer la realidad de Manacor». Tanto desde el PSOE como el PP destacaron también que se trata de una buena noticia.
Todo este reparto de los escolares irá acompañado de un seguimiento durante el curso para velar por su cumplimiento. Así, se designará un equipo técnico formado por la mediadora intercultural y dos técnicos de Servicios Sociales y Educación.

Este equipo vigilará la matriculación de los alumnos a los centros adjudicados de oficio por la Administración y se valorarán las necesidades de las familias escolarizadas si fuera necesario. El Ajuntament pide al Govern la implicación del Servicio de Inspección de los centros de zona.