Torres fue proclamado alcalde en junio de 2011 tras ganar las elecciones municipales. | Antoni Pol

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Pocas caras nuevas y las que lo son, poco conocidas. Así se puede resumir la situación política que vive Inca durante estos días en la carrera de las siete candidaturas que se presentan a las elecciones municipales con el objetivo de revalidar la mayoría absoluta, en el caso del PP, o de desbancar al partido que vuelve a encabezar Rafel Torres y poner fin a una hegemonía que ya suma 20 años de los ‘populares’ al frente del Ajuntament de Inca.

Los partidos con representación municipal (PP, Més e Independents d’Inca) han apostado por repetir con su número uno por lo que Rafel Torres, Antoni Rodríguez y Àngel Garcia, respectivamente, vuelven a ser la cara visible de sus proyectos políticos.

El PSOE (también con representación municipal) ha cambiado a su número uno, aunque no se puede decir que se trate de una cara nueva. El actual portavoz, Xavier Ramis, ha cedido el testigo a su número dos, Virgilio Moreno, que es edil de Inca desde hace 14 años.

Gori Ferrà, que en los anteriores comicios encabezó la Lliga, ahora se pone al frente del PI con el objetivo de entrar en el Consistorio. Durante los pasados comicios se quedó a las puertas, por muy poco, de tener representación municipal.

Por su parte, UPyD y Guanyem Inca sí que han apostado por caras totalmente nuevas y prácticamente desconocidas en la ciudad. Francisco Javier Moreno sustituye a Manuel Genicio al frente de UPyD, que durante los pasado comicios resultó el partido con menos votos. La novedad viene de la mano de Isabel Vallés, la número uno de Guanyem, una lista que aglutina militantes de Esquerra Republicana e Izquierda Unida y que tiene el objetivo de construir nuevas formas de hacer política, denunciar la corrupción y recuperar la democracia.

El único partido que ha apostado por la continuidad de su proyecto, evidentemente, ha sido el PP. Con esta explicación, el partido de Torres ha argumentado que solo haya tres caras nuevas en los doce primeros puestos de las listas. El resto de grupos trabajan para conseguir el cambio político en Inca, que, de hacerse realidad con la pérdida de la mayoría absoluta del PP, quedaría a expensas de pactos. El panorama político es más incierto que nunca.