La bandera franquista ondea colgada de un mástil en la carretera de Sineu. | Antoni Pol

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El Consistorio de Muro manifestó en el pleno de ayer su voluntad de hacer descolgar la bandera preconstitucional que un vecino mantiene dentro de su propiedad en la carretera de Sineu.

Rafel Gelabert, portavoz de Convergència, señaló que hace dos meses el pleno aprobó «prohibir la exhibición hecha por particulares o entidades en espacios de símbolos que inciten al odio, que exalten o representen dictaduras, contrarias a los valores de la Constitución, y en particular que representen simbología nazi». Gelabert reconoció que la enseña franquista está dentro de una propiedad, pero también matizó que es visible de todos lados. «Si no podemos actuar quizás no vale la pena presentar mociones», dijo, y propuso tomar nuevas medidas.

El resto de regidores se mostraron de acuerdo y el secretario, entonces, propuso analizar qué fórmulas legales convienen para hacer desaparecerla. Se estudiará si hacer un reglamento, si incorporar un régimen sancionador e incluso si existe alguna responsabilidad penal.

Por otro lado, Gelabert denunció que la junta de gobierno ha adjudicado a un familiar del teniente de alcalde, Joan Esclalas (del PP), mediante procedimiento negociado y sin publicidad, el mantenimiento de Platja de Muro por 18.000 euros más IVA durante un período máximo de ocho meses, lo que supone 2.237 euros al mes. Gelabert comparó esta retribución con la de un operario de la brigada (unos 1.000 euros al mes) y criticó el «favoritismo».

Por último, Jaume Payeras, regidor de Entesa, denunció que la persona que tramita los expedientes urbanísticos de Muro es también el presidente del PP local. El regidor se preguntó si no existe «incompatibilidad».