Políticos, padres y vecinos de Son Macià debatieron largamente la situación del colegio Mestre Pere Garau.

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Ultimátum. El próximo 15 de mayo la APIMA del colegio Mestre Pere Garau de Son Macià, en Manacor, y la Conselleria d'Educació tienen la enésima reunión de la que según señaló la presidenta de la asociación de padres, Elisabet Vaquer, «si no hay un resultado satisfactorio, claro y definitivo tenemos la demanda de la asamblea de padres de proceder a llevar a la conselleria a los juzgados» ante la desidia de la institución después de que en el año 2001 fuese el mismo Govern quien declarase el centro educativo de Son Macià como obsoleto.

Así se desprendió de la mesa redonda celebrada el pasado martes por la noche en el llogaret de Manacor para volver a relanzar la necesidad de construir un nuevo centro escolar en el núcleo después de que en abril de 2011 la Conselleria aceptase un solar para la construcción y después de más de 15 años en los que los escolares del colegio tengan que usar aulas prefabricadas. En la mesa redonda, participaron los diferentes partidos políticos con representación en el Ajuntament, los profesores del centro, padres y madres y vecinos de la localidad, ya que la situación del centro ya va más allá del interés de los padres y es el pueblo entero el que reclama esta mejora.

En noviembre de 2013, se reiniciaron las reuniones a tres bandas, padres, Ajuntament y Conselleria y después de dos reuniones y el compromiso del secretari autonòmic d'Educació, Cultura i Universitats, Guillem Estarellas y varias preguntas en sede parlamentaria a la consellera Joana Maria Camps los padres del colegio de Son Macià no habían vuelto a tener respuesta por parte de la Conselleria, hasta que después de la convocatoria de la mesa redonda se les convocó para el 15 de mayo.

Pero ahora, los padres insisten que no hay vuelta atrás y ponen la fecha límite del 15 de mayo para obtener un compromiso en firme por parte del Govern. Lo que supone que si no hay una fecha para el inicio de las obras se procederá a iniciar una demanda judicial. Y es que a estas alturas «los padres hemos agotado todas las vías de la prudencia», en las que se encuentra esperar horas en un pasillo de la Conselleria para ser recibidos.