Con la nueva normativa se frena el crecimiento urbanístico en la localidad. | Assumpta Bassa

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El Consell de Mallorca ha dado luz verde a la revisión de las Normas Subsidiarias de Son Servera y su adaptación al Plan Territorial, sin prescripciones. Una aprobación, calificada de histórica, que fue aplaudida por el Ajuntament ya que supone el final de un largo recorrido urbanístico. Han sido más de siete años de trabajo.

El alcalde, Antoni Servera, que asistió a la Comissió insular d'Ordenació del Territori, manifestó a este periódico su satisfacción ante esta aprobación. «Desde el 2007 se estaba trabajando en la nueva normativa. Ha sido un largo trabajo y hay que felicitar a los técnicos y a los regidores de Urbanismo que tanta dedicación han puesto». Asimismo quiso recordar que «es un hecho histórico que se haya aprobado sin prescripciones. Son unas normas limpias. Según los técnicos del Consell casi nunca se aprueba sin prescripciones. Esto significa que no vamos tan mal y que se ha hecho un buen trabajo».

Las nuevas normas suponen una reducción del techo poblacional en un 40 por ciento, se cierra la trama urbana a la entrada del pueblo. Además se prevé, tras la vía del tren, una nueva escuela y una residencia para la tercera edad.

Otra de las cuestiones destacables, según los técnicos municipales, es que se ha realizado una modificación en el cementerio para crear una zona de aparcamiento.

Por lo que respeta a la zona costera se prevé un plan especial en la zona de Cala Bona y también hay una intervención conjunta en Cala Millor entre los ayuntamientos de Sant Llorenç y Son Servera.

Uno de los principales modificados es la reducción de una planta de vivienda dentro del casco histórico. El número de plantas máximo pasa a ser de planta baja y piso.

Se trata de un nueva normativa que frena el crecimiento urbanístico para garantizar la sostenibilidad del municipio.

A su vez la Comissió dio luz verde al catálogo de Patrimonio Histórico, Arquitectónico y Paisajístico del municipio.

Según apuntó el Consell son ya cinco los municipios que tienen sus normas adaptadas al Pla: Calvià Artà, Alcúdia, Inca y ahora Son Servera.