Fiesta de Sant Agustí a Felanitx. | M. À. Cañellas

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La fiesta de Sant Agustí volvió a llenar de color, diversión y reivindicación las calles de Felanitx; en una diada en la que no se produjeron incidentes y donde el buen ambiente fue la tónica general de la jornada.

Los bailes de los Cavallets dieron el sus al pasacalles de autoridades y gegants que se dirigían desde el Ajuntament hacia el oficio en el Convent. Entre las autoridades, la presidenta del Parlament, Margalida Durán; el conseller de Salut, Martí Sansaloni; la consellera insular de Medi Ambient, Catalina Soler, y el alcalde Gabriel Tauler; la líder socialista Francina Armengol y regidores del Consistorio.

Ante el Convent, un fuerte dispositivo de la Guardia Civil, con presencia de barreras, intentaba marcar el territorio entre el público, El Cosso y los políticos con el objetivo de evitar incidentes como los ocurridos en 2011. Minutos antes de las doce, El Cosso hizo acto de presencia en el Convent y se sumaron a las quejas ciudadanas por la presencia de barreras que impiden «que los vecinos disfrutemos de nuestra fiesta y que obligan a los Cavallets a no poder bailar donde históricamente lo han hecho».

Diálogo

Miembros de El Cosso dialogaron con los agentes de la Guardia Civil y éstos accedieron a que una docena de cosseros pudieran superar las barreras con el palio en mano. Un hecho que la plaza reconoció con aplausos. Una vez concluida la misa, los Cavallets volvieron a danzar y El Cosso dejó pasar entre vítores bajo palio a los danzarines, gegants, dimonis y xeremiers. En señal de «desprecio» a los políticos, la peña retiró el palio al paso de las autoridades que fueron salpicados con agua. Pero quien de verdad volvió a triunfar y sacado a hombros fue el ex rector Llorenç Lladó, ídolo de El Cosso por defender, entre otras cuestiones, a los absueltos encausados por los altercados de 2011.