Suau y Rodriguez observan una de las cámaras.

TW
4

Andratx ha instalado un sistema de videovigilancia en el cementerio municipal para intentar frenar la oleada de robos de la que ha sido víctima el camposanto durante los últimos meses.

El Consistorio andritxol se ha visto obligado a adoptar esta medida después de recibir repetidas denuncias sobre la sustracción de argollas de nichos y lápidas, piedras nobles, así como floreros y crucifijos de metal. En alguno de estos hurtos, los ladrones también se han llevado ramos de flores recién colocados y macetas con plantas ornamentales.

El alcalde Llorenç Suau (PP) y la regidora de Servicios Sociales y Sanidad, Encarnación Rodríguez, visitaron ayer el cementerio para comprobar el funcionamiento de las videocámaras, cuya presencia, además de contribuir a indentificar a los ladrones, persigue disuadirlos de sus intenciones delictivas. Según declaraciones de Suau a este diario, se han instalado un total de tres cámaras de seguridad que durante las 24 horas del día controlan el movimiento de las personas que entran y salen del cementerio. Un ir y venir que queda debidamente registrado para que, dado el caso de que se produzcan más robos, tanto la Policía Local de Andratx como la Guardia Civil, puedan dar con los responsables de los robos.

Llorenç Suau explicó también que el sistema de videovigilancia ha tenido un coste relativamente económico, 1.500 euros, y ha sido instalado por una empresa especializada radicada en el pueblo.

El caso de robos en cementerios no se circunscribe únicamente al municipio de Andratx. En los últimos meses se han registrado casos similares en otros camposantos de la Part Forana, donde la sustracción de objetos metálicos de cobre y latón ha sido reiterada.