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Dirofilaria immitis ¿ha llegado a Mallorca? El veterinario de la clínica Moixica del Port de Pollença, Marcos Makowski, firma con este título un artículo en el portal veterinario Argos, en el que da cuenta de la llegada a la Isla de una enfermedad parasitaria que afecta principalmente a perros, en menor medida a los gatos, y que puede transmitirse a personas, aunque estas últimas son resistentes al parásito que pocas veces les da problemas.

La dirofilaria immitis es una enfermedad parasitaria endémica en la cuenta del Ebro y en Eivissa y de la que se tenía constancia en otras zonas del territorio nacional, no así hasta ahora en Mallorca. A diferencia de lo que ocurre con la más conocida Leishmania, el mosquito que transmite la dirofilaria immitis precisa agua dulce para vivir y reproducirse. Esa es probablemente la causa de que los tres casos detectados en el último año compartan origen geográfico. Todos ellos se han dado en los alrededores de las zonas húmedas de la Albufera y la Albufereta.

Mosquitos

La picadura del mosquito transmite un parásito que se aloja en las arterias pulmonares y, en el caso de que el número de ejemplares crezca, llega también al corazón. «La principal dificultad con la que nos encontramos es que es una enfermedad de largo curso en la que durante un tiempo el animal apenas presenta síntomas pero es portador y por lo tanto un nuevo foco de infección», dice Makowski. «Cuando la enfermedad ya da síntomas (fatiga, toses, abdomen hinchado y fallo renal) es grave, de tratamiento largo y complejo», añade.

Marcos Makowski considera «vital» para evitar la propagación de la enfermedad, alertar de su presencia en la Isla y es que existe una vacuna. «Hay tanto un inyectable anual como pastillas mensuales y la enfermedad se puede detectar con un 100 por cien de fiabilidad a través de un análisis de sangre», dice el veterinario.

«La vacuna es económica, segura y efectiva y si todas las personas que tienen un perro hacen el control, la enfermedad no dará problemas», dice Makowski. El veterinario confía en que un mayor conocimiento de los riesgos evite que la enfermedad esté en auge de aquí a unos años.