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La Asociación de Padres y Madres (AMIPA) del colegio público Jaume Fornaris de Son Servera ha trasladado al Ajuntament de la localidad su preocupación por el «caos circulatorio» diario y la consecuente «peligrosidad» para los niños en los accesos al centro educativo en las horas punta de entrada y salida. Por ello desde la AMIPA se ha pedido al Consistorio serverí que estudie posibles soluciones para garantizar la seguridad del alumnado.

El alcalde de Son Servera, Josep Barrientos y un grupo de regidores, junto con varios padres, hicieron esta semana el recorrido a pie hasta el colegio para comprobar in situ esta problemática con la que se pueden encontrar los padres al dejar los hijos en el colegio.

Así lo explicó a este periódico el alcalde Josep Barrientos. «Los padres nos han invitado a conocer el problema y hacer a primera hora el trayecto. Ellos denuncian que es peligroso subir a pie ya que hay muchas coches porque es una carretera muy estrecha que concentra todo el tráfico, hay colapso, mucha contaminación y los niños llegan tarde al colegio».

Barrientos defendía que «confluyen diversas circunstancias como la ubicación del colegio en una zona donde no hay aparcamiento, el centro no abre hasta las 9 y también hay muchos vehículos acompañando sólo a un niño. Todo ello hace difícil encontrar una solución válida para todos».

Compromiso

Pero el alcalde se ha comprometido con los padres a analizar la problemática. Así, la próxima semana todos los agentes implicados, padres, comunidad educativa, responsables de movilidad, policía, se reunirán para analizar una serie de propuestas y encontrar una solución a este problema que desde hace años se viene padeciendo.

Entre las diferentes propuestas se analizará la posibilidad de prohibir en las horas puntas que se suba en coche salvo excepciones, hacer un cambio circulatorio, establecer horarios de llegada según las clases o abrir un poco antes. Hay todo un abanico de posibilidades abierto y se escucharán todas las propuestas. «Se trata de entre todos los implicados ver cual sería una solución válida para que los padres estuvieran tranquilos y no se alterara el tráfico», concluyó el alcalde.