Cifre, Malena Estrany y Martí Roca en el pleno en el que faltó Tomeu Fuster. g Foto: E.B.

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Pollença es el municipio con más grupos políticos municipales. Ya eran siete al inicio de la legislatura pero la salida de Malena Estrany y Tomeu Fuster de la Lliga y su paso al grupo no adscrito ha elevado la cifra hasta ocho.

Constituir un gobierno estable dentro de esta amalgama política no resulta fácil. Bartomeu Cifre Ochogavía (PP) lidera hasta ahora el gobierno municipal con los votos de Martí Roca (Lliga), Malena Estrany y Tomeu Fuster. Suman 8 votos frente a los 9 de la oposición.

Mociones

El juego matemático trae sus consecuencias, una de ellas es que desde el inicio de legislatura se han aprobado 17 mociones de la oposición (hay que decir que muchas de ellas por unanimidad) pero eso no quiere decir que posteriormente el gobierno municipal las haya hecho efectivas.

Cansados de denunciar el «incumplimiento reiterado» de las mociones y ante la falta de tiempo material en los plenos ordinarios para presentar sus ruegos y preguntas (suelen acaban a medianoche sin llegar a este punto del orden del día) los cinco partidos de la oposición (Alternativa, PSOE, Convergència, PSM, Esquerra y UMP) solicitaron el pasado diciembre la celebración de un pleno extraordinario en el que tratar las cuestiones pendientes.

El pleno, que se celebró finalmente el martes por la noche, aprobó por unanimidad el compromiso de que el equipo de gobierno presente en un plazo máximo de 15 días un calendario de fechas en las que se compromete a cumplir todas y cada una de las mociones pendientes además de designar a un regidor responsable de su seguimiento.

El pleno evidenció la crisis de gobierno municipal y Martí Roca intervino por primera vez como portavoz de la Lliga.