La degustación de leche de almendra fue uno de los grandes alicientes de la fira. | Amalia Estabén

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El sol y la ausencia de frío animaron a cientos de personas a visitar la Fira de la Llet d’ametla que celebraba en el núcleo de Marratxí de Es Pla de na Tesa su VII edición.

A partir de las diez de la mañana se pudieron visitar los estands comerciales y de artesanos, así como una exposición de vehículos antiguos y otras de diversos animales. En el local de Bernat Cabot, que elabora llet d’ametla se podía admirar una exposición de los orígenes de esta alimenticia bebida, a la vez que ofreció una explicación a distintos grupos de otros pueblos y una demostración de la extracción. En la plaza de la iglesia hubo los puestos de las familias Cabot y Pocoví, donde se efectuaba la degustación, que consistía en un vaso de cerámica, que los visitantes podían llevarse, lleno de leche, acompañando de una coca de patata por 2,50 euros. Mucha fue la demanda que tuvo este dulce que se suele tomar en las fechas próximas a la Navidad.

A las once de la mañana llegaron las autoridades encabezadas por el alcalde de Marratxí, Tomeu Oliver, quienes junto al público presenciaron el baile de los dimonis siurells acompañados por los Xeremiers de Marratxí.
Los pequeños pudieron entregar sus cartas a un paje de los Reyes Magos y a mediodía hubo una actuación de la banda de música en la iglesia de Sant Llàtzet.