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Con el objetivo de depurar responsabilidades el Ajuntament de Son Servera ha abierto una investigación para averiguar de donde procede el vertido de agua salada en la red de alcantarillado que llega a la depuradora. El área de Medio Ambiente está trabajando en la elaboración de una ordenanza que regule esta situación para que se puedan sancionar este tipo de conductas.

Desde hace semanas, como publicó este periódico, los miembros de la comunidad de regantes han transmitido sus quejas al Ajuntament ya que las aguas procedentes de la depuradora tiene un exceso de salinidad que dificulta el regadío de los cultivos. De hecho el Ajuntament tiene unos análisis de los que se desprende que hay un elevado porcentaje del PH.

El regidor de Medio Ambiente, Antoni Servera, explicó que «hay una gran preocupación en la comunidad de regantes. No se pueden regar las hortalizas, los naranjos y el campo de golf tampoco puede utilizar el agua depurada por la excesiva salinidad. Hay que tomar medidas».