Miles de personas abarrotaron todo el pueblo y quedaron rendidos ante la gran oferta de expositores y de actividades programadas. | Guillem Mas

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Más de 300 expositores llenaron durante todo el día de ayer las principales calles del pueblo de ses Salines. Este dato demuestra, un año más, el éxito de la convocatoria, y ya van 27, de la más que famosa Fira–Espectacle. Sin duda, una cita obligada cada primero de mayo.

El mercado artesanal fue, en esta edición, uno de los principales puntos de confluencia así como la muestra de vehículos antiguos y motocicletas. Al punto del mediodía, el público ya abarrotaba todo el recinto ferial repleto de puestos de venta relacionados con la sal, la alimentación, ropa, calzado, oficios tradicionales, embutidos, quesos, vinos, cervezas artesanales, buñuelos, energías alternativas, vehículos nuevos y de ocasión, cerámica, flores y un largo etcétera de productos y variedades, así como un amplio programa de actividades que se alargó hasta las 21 horas con un concierto de La Musicalité.

Autoridades

La Banda de Música de ses Salines, cuyos miembros lucían en la solapa la senyera en defensa del catalán, trasladaron a las autoridades hasta las Escoles Velles. Presidió el desfile el alcalde Bartomeu Lladonet que también contó con la presencia del president del Govern, José Ramón Bauzá; el delegado del Gobierno, José María Rodríguez, entre otros cargos políticos de las diferentes administraciones. Tras los parlamentos, se entonó el Himno de Mallorca, La Balanguera, y el del municipio de ses Salines.