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El Govern ha declarado de interés autonómico la construcción de dos complejos hoteleros de lujo en sa Ràpita (Campos) y Canyamel (Capdepera). Unas iniciativas empresariales que supondrán una inversión global de 220 millones de euros y más de 1.000 puestos de trabajos directos e indirectos. Dicha declaración supondrá un impulso a la tramitación de estos proyectos.

De este modo, el Consell de Govern celebrado ayer ha dado vía libre a la propuesta de las sociedades Mirador des Trenc SL y Cases de sa Ràpita SL, la creación de un complejo turístico de cinco estrellas en la zona de Son Durí de sa Ràpita al valorar que «desarrollará económicamente el municipio y contribuirá a la salida de la crisis».

Su construcción supondrá una inversión de 120 millones y la creación de 1.200 puestos de trabajo directos e indirectos durante la ejecución de la obra, además de 300 que serán fijos para la explotación del establecimiento. El hotel de cinco estrellas en cuestión prevé 285 habitaciones y 203 suites bajo criterios de calidad turística e integración arquitectónica y respeto al medio ambiente.

En Canyamel se proyecta el Hotel Park Hyatt Mallorca, que promueve Cap Vermell Hotels Projectes i Promocions SL, de cinco estrellas superior, tendrá una capacidad para 142 habitaciones y 284 plazas. Supondrá una inversión de 100 millones y generará unos 800 puestos de trabajo y en su construcción se utilizará la arquitectura tradicional.

'Atentado territorial'

El GOB no ha tardado en criticar estas declaraciones de interés autonómico calificándolas de «atentado territorial del gobierno del PP», lo que consideran una «destrucción territorial sin precedentes».

Los ecologistas recuerdan que junto con la plataforma Salvem sa Ràpita se presentaron 16.000 firmas en la Conselleria de Turisme contra este proyecto que se construirá a «escasos 150 metros de la playa virgen más extensa de Mallorca, s'Arenal de sa Ràpita y es Trenc, y en unos terrenos de casi 20 hectáreas».

En relación al hotel de Canyamel, el GOB apunta que «esta misma promotora comenzó a edificar un hotel sin licencia y el Govern les perdonó una multa millonaria».

Según los ecologistas, en la zona de Canyamel «se ha edificado muy intensamente las últimas décadas tanto para usos turísticos como residenciales». Así concluyen que «se trata de un atentado al futuro de nuestro territorio».