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La reforma del Plan Hidrológico de las Illes Balears (PHIB) aprobada por el Consell de Govern en febrero de 2011 y que está siendo sometida a un nuevo periodo de exposición pública, obliga a derribar parcialmente las instalaciones deportivas municipales de Alcúdia (campo de fútbol, piscina cubierta y pabellón deportivo, entre otros) situadas en la Avinguda de Corneli Àtic que figuran en el documento como zona húmeda rellenada con posterioridad a 1985. Afecta además a otras parcelas privadas, hoteleras y comerciales, entre otras a la parcela de los hoteles Reina y al hipermercado Lidl inaugurado hace menos de un año.

El artículo 164 del Plan Hidrológico establece en el apartado 2.a.3 que «la zonas húmedas rellenadas con posterioridad a 1985 han de recuperar como mínimo la superficie anterior al citado relleno», lo que supone que será necesario el derribo futuro de parte de dichas instalaciones.

El pleno del Ajuntament d'Alcúdia aprobó ayer por unanimidad de todos los grupos (PP, Carme García, PSOE y Convergència) las alegaciones al citado plan con el objetivo de que Medi Ambient lo modifique para minimizar sus efectos sobre el suelo urbano.

El Ajuntament d'Alcúdia basa sus alegaciones en un informe elaborado por el arquitecto municipal, Antoni Ramis, que advierte de que se trata de suelo urbano consolidado que tras la aprobación del plan verá minado su aprovechamiento urbanístico y depreciado su valor económico llegando incluso a no poder edificarse según establecen el artículo 165 y el 167 que califica las nuevas delimitación de zonas húmedas como zonas que gozan del más alto valor de protección equiparándolas con zonas calificadas como Área Natural de Especial Interés (ANEI).

El informe municipal advierte de que «esta desclasificación del suelo urbano o pérdida de derechos edificatorios puede generar responsabilidad patrimonial de la administración que no se ve reflejada en ningún estudio económico y financiero en el Plan Hidrológico. De hecho no existe en el PHIB el preceptivo informe económico y financiero que avale las repercusiones económicas de las actuaciones».

El apartado 4 del artículo 167 del plan establece además una suspensión de licencias y cambios de uso por un término de cuatro años en todas las zonas húmedas incluidas salvo informe favorable de las administraciones hidráulicas y de espacios naturales protegidos.

La revisión del Plan Hidrológico de las Illes Balears fue aprobada por el Consell de Govern en febrero de 2011 y enviada al Gobierno central para su aprobación definitiva. Tras las elecciones autonómicas el Govern acordó solicitar al Gobierno central la suspensión de la aprobación definitiva del Plan con el objetivo de someterlo a un nuevo periodo de información pública que se cierra a finales de este mes.