Imagen de archivo en la que aparecen jóvenes bebiendo alcohol en la calle, en Inca. | M. Joy

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Las terrazas de los bares de Inca tendrán que cerrar a medianoche como máximo. Esa es una de las novedades que incluirá la ordenanza sobre instalaciones y usos de la vía pública, que será modificada y ampliada.
Sin embargo, las modificaciones principales responden a la voluntad de luchar contra el botellón.
Modificación
El texto incorporará un artículo que prohibirá «las concentraciones de carácter lúdico, deportivo o asociadas a la práctica del botellón que alteren gravemente la convivencia ciudadana», cuando éstas «deterioren la tranquilidad del entorno, produzcan situaciones denigrantes para los viandantes o impidan utilizar el espacio público con normalidad». Aquellas concentraciones autorizadas por el Ajuntament quedan excluidas.
Las modificaciones ponen énfasis en la prohibición de la práctica del botellón, tipificado como falta grave. El consumo de bebidas o drogas por parte de menores es considerado una falta grave. Sobre este, punto, la ordenanza prevé que los menores de 18 años y mayores de 16 puedan sustituir la sanción impuesta por prestaciones no retributivas de interés social a favor del municipio.