Los Cossiers honraron a la Mare de Déu d'Agost con la danza recuperada 'Gentil Senyora' ante el Llit. | J.S. / M.P.

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Más de un siglo después de haberlo hecho por última vez los Cossiers de Montuïri volvieron a interpretar Gentil Senyora, una de las dos danzas perdidas de los bailes de los Cossiers.

Antiguamente Gentil Senyora se bailaba solo ante la imagen de la Mare de Déu de l'Assumpció y dejó de interpretarse a finales del siglo XIX ante la talla. Así pasó a ser un baile más de los Cossiers hasta que a finales de los años setenta dejó de interpretarse de manera regular.

Ayer, Montuïri a las siete de la tarde volvió a vibrar con la salida de los Cossiers y del Dimoni, este año fueron Tomeu Fullana (Dama), Miquel Miralles, Miquel Ginard, Pere Servera, Tomeu Rafel Ginard, Toni Nicolau, Toni Bergas y el Dimoni, Joan Mesquida los que dieron el sus a las fiestas de Sant Bartomeu.

La tradicional salida de día 15 sirve a los Cossiers para danzar por los comercios del pueblo y recoger las joies que se serán portagonistas en la correguda de joies del 25 de agosto.

Además este fue el cuarto año que los Cossiers salen con sus tradicionales vestidos, un cambio que ahora se ve reforzado por la solemnidad de la fiesta que había otro tiempo entorno a la imagen de la Mare de Déu d'Agost.

Al sonido del flabiol de Tomàs Salom con Flor de Murta, Mestre Joan, El rei no podia o el Obriu-mos sirvieron para marcar el ritmo de la fiesta por las calles. Montuïri ya había empezado su fiesta más sentida.