Se celebró una misa en la residencia. Las monjas en primera fila. FOTOS: REVISTA BELLPUIG. | Picasa 3.0

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Tras 28 años al frente de la residencia de Artà, las monjas de la Caridad, ha dejado el centro. Han dedicado casi toda una vida a cuidar los mayores del pueblo. Su labor ha sido muy valorada tanto por los usuarios de la residencia como por sus familias. Por ello el pueblo de Artà les rindió un pequeño homenaje, para agradecer su dedicación a la gente mayor de Artà.

El pasado día 3 de junio se hizo una misa y desde el Ajuntament se entregaron unos obsequios . Fue un acto sencillo pero también muy emotivo y que llenó el patio de la residencia. El pueblo demostró de esta manera el cariño que sienten hacia estas monjas de la Caridad.

Nueva dirección

Inicialmente empezaron trabajando cuatro monjas en la residencia. Una de ellas se trasladó a Palma y a finales del año pasado murió la directora, Sor Isabel. Su muerte dejó un gran vacío. Las dos religiosas que quedaron anunciaron su intención de partir.

El Ajuntament d'Artà, para hacer frente a este actuación en los presupuestos de 2011, previno cinco nuevas plazas para suplir la dedicación de las monjas: cuatro plazas de auxiliar de enfermería y un fisioterapeuta a media jornada. La dirección de la residencia está en manos de Assumpció Matamales que también es la directora del centro de día. La residencia acoge a 46 usuarios y hay largas listas de espera que superan el centenar de interesados. Actualmente en la residencia hay una plantilla de 23 trabajadores.