El año pasado se impuso vigilancia en la playa de Cala Agulla. | Assumpta Bassa

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Cala Agulla vuelve a ser 'la playa sin ley'. Grupos de jóvenes turistas que eligen Cala Rajada para pasar sus vacaciones, se acercan a esta cala para hacer sus fiestas particulares. Botellón , música a todo volumen y suciedad. Es la estampa que se repite año tras año. El Ajuntament de Capdepera, consciente de esta situación, ha adoptado una serie de medidas para «hacer frente a este descontrol».

Los hoteleros y vecinos de la zona han denunciado una y otra vez esta situación y piden al Ajuntament que aplique la normativa vigente.

El presidente de la Asociación Hotelera Calas de Capdepera, Joan Massanet, manifestó que «La situación se repite año tras año. Tanto en Cala Agulla como en el centro de Cala Rajada algunos jóvenes presentan un comportamiento inadecuado. Capdepera se ha vuelto a convertir en la ciudad sin ley. Hacen lo que quieren porque nadie les impone un control. Volvemos a pedir al Ayuntamiento que aplique la normativa contra el botellón ».

Por su parte ayer el alcalde en funciones de Capdepera, Josep Gallego, aseguró que «somos conscientes del problema y podemos decir que ya hemos tomado medidas contundentes que no conviene anunciar. Se han intensificado los controles porque hay que parar esta mala imagen turística».

El año pasado el Ajuntament impulsó una gran campaña para evitar estas situaciones. Dos policías vigilaban la playa y requisaban el vidrio y los aparatos de música.