A los transportistas les resulta difícil encontrar una plaza de aparcamiento. | Antoni Pol

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Aparcamientos reservados para 'carga y descarga' ocupados por turismos, vehículos sobre pasos de cebra, furgonetas estacionadas en calles peatonales, coches sin la licencia preceptiva en reservados para minusválidos y etcétera. Este es el panorama que puede encontrar un ciudadano con solo dar una vuelta por el centro de Inca cualquier día laborable en horario comercial. La gente aparca mal.

Tanto es así que el alcalde, Rafel Torres, convocó el pasado lunes a los medios de comunicación para que los periodistas pudieran comprobarlo y con ello «desmentir» una acusación del PSOE según la cual el Ajuntament habría dado órdenes a la Policía Local para que impusiera más sanciones de tráfico.

Sólo 15

«La policía sólo pone una media de 15 multas al día cuando hay motivo para imponer 2.000 o 3.000», dijo entonces el alcalde.

El hecho de que Torres «exhibiera» que se aparca mal ha suscitado polémica. Antoni Rodríguez, portavoz del PSM, considera el hecho «esperpéntico». «Es un muy mal ejemplo por parte de la autoridad competente», señala el edil nacionalista. El líder del PSOE, Xavier Ramis, califica la actitud del alcalde de «muy grave» y se pregunta «qué criterio se utiliza» para sancionar o no a un vehículo mal estacionado. «Torres viene a demostrar que no se actúa de igual manera con todos los ciudadanos», sostiene.

Más allá de las justificadas quejas de transportistas, propietarios de vados y personas con minusvalidez, a los que les resulta difícil aparcar, las reiteradas infracciones del código de circulación no hallan oposición. Según los comerciantes, ello sucede «porque quedan muy pocas plazas de párking en el centro de la ciudad y, por una parada de cinco minutos, la gente prefiere jugársela y que quizás le caiga una multa».

Multar

Pep Nicolau y Rafel Cortès, presidentes de las dos asociaciones de comerciantes del centro de Inca, consideran que «se debería multar a los infractores, pero no se puede, porque ¿dónde dejan su coche?». Ambos echan en falta un sistema de rotación de aparcamientos (en Inca no hay ORA).