Sebastià Burguera, del PSOE, pasó la vara de alcalde al nacionalista Bartomeu Lladonet. | J. Socies

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«A la fi!», estas fueron las primeras palabras del ya Alcalde de Unió Mallorquina, Bartomeu Lladonet, tras ver que conseguía el apoyo necesario para convertirse en el nuevo alcalde de ses Salines.

Al punto del mediodía se iniciaba el pleno del Ajuntament sin la certeza de saber cómo acabaría, quien saldría por la puerta con la vara de mando. Pero pocos minutos bastaron para sacar el intríngulis. El PSOE, el NIL, el SUD, el PP y UM pusieron las cartas encima de la mesa, la dimisión, esta misma semana, del regidor socialista Toni Perelló dejaba un poco coja la fuerza de los socialistas al contar con solo dos regidores, situación que propiciaba la presencia de 10 regidores en total en lugar de 11 en el Ajuntament. Pero al final Bartomeu Lladonet y la portavoz y cabeza de lista del PP, Maria Bonet, presentaron su candidatura. Bonet sólo consiguió el apoyo de su partido y Lladonet con los dos votos de su formación UM, los dos de los socialistas y dos más del NIL ganó la partida a los tres votos del PP y al del regidor del Sud Unificat que no votó ni por uno ni por otra.

El nuevo alcalde fue el primero en hablar, tras jurar su cargo ante la constitución, un crucifijo y la imagen del rey en el suelo, detrás de las sillas de los regidores. Así pues, Lladonet señaló la dificultad para llegar hasta hacer efectivo este relevo pactado en el 2007, con las tres fuerzas que formaron el pacto de gobierno, PSOE, NIL y UM, después de que los independientes de Tomeu Galmés abandonaran el pacto.

Aun así «pese a las dificultades creo que ha sido un buen mandato, al finalizarlo tendremos nuevas infraestructuras que suponen mejoras importantes para el pueblo». Lladonet también quiso agradecer el trabajo hecho por los regidores y el apoyo de sus compañeros de partido. Y quiso abrir las puertas al diálogo con la oposición, especialmente al NIL quien le apoyó en la elección.

Hasta ses Salines se acercaron diferentes representantes políticos, la mayoría de UM, que le quisieron mostrar su apoyo, los alcaldes de Sineu y Porreres, junto a Josep Melià, Joan Monjo o Guillem Ginard y otros, del PSOE estaba Miquel Bisellach y Cosme Bonet.