En noviembre del 2007 se completaba el desarrollo de la campaña de implantación de la recogida de basura trae a puerta en todos los municipios de la Mancomunidad, catorce. Ahora dos años después los resultados de aquel impulso no terminan de ser los esperados, puesto que casi el 80 por ciento de las basuras, pese a que cada día un camión viene a recogerlo por fracciones en el portal de casa, acaba en el contenedor de residuos no reciclables, al igual que pasaba antes de la puesta en marcha del sistema. Y es que las cifras del 2006, antes de la recogida domiciliaria, o las del 2009 evidencian que tan sólo un 20 por ciento de la basura acaba en las plantas de reciclaje, el resto va directamente a la incineradora.
Por ejemplo de los datos de la Mancomunitat, cogemos el mes de junio de los años 2006 a 2009, y veremos como la recogida de residuos no reciclables oscila entre las 1.050 toneladas del 2009 y las 1.150 del 2007, unas cifras que como vemos no varían demasiado entre el antes y el después de la recogida selectiva. Y así todos los meses las supuestas bajadas en la recogida de residuos reciclables que se debían producir con el puerta a puerta se han desvanecido.
Así como vemos en el gráfico adjunto la porción más grande de basura todavía continúa siendo los residuos no reciclables, 79%, cuando con un buen funcionamiento del reciclaje podría ser del 10%. La materia orgánica ocupa el segundo lugar en el porcentaje del reciclaje, situándose en un bajo 9 por ciento, después le siguen el papel, 5%, cartón 4%, y los envases un 3%, unas cifras casi idénticas a las que había antes de la recogida puerta a puerta cuando los vecinos debían llevar sus desechos a los puntos verdes.
Este hecho quiere ser mejorado desde la Mancomunitat por este motivo se están haciendo campañas de concienciación entre los vecinos con la finalidad de obtener un resultados más positivos y conseguir mejorar la gestión. La implicación ciudadana, disminuir las toneladas de residuos no reciclables generadas e ir hacia un modelo de pago por generación empezando por los grandes productores, es decir pagar más, aquellos que producen más.