Condenado por construirse un pozo privado sobre un BIC en Palma

La Audiencia confirma una sentencia de un año y medio de cárcel a un vecino por delitos de daños y contra los recursos naturales

Un tramo de la acequia de la Font de la Vila | Foto: T. AYUGA

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La Audiencia Provincial de Balears ha condenado a un vecino de Son Espanyol por construir un pozo ilegal de uso privado dentro del perímetro protegido de la Font de la Vila. El tribunal confirma así una sentencia del Juzgado de lo Penal número 3, que impone al propietario una pena de un año y medio de cárcel y multas que suman 3.270 euros por delitos de daños y contra los recursos naturales. El hombre adquirió la finca en 2018 y ejecutó esta obra ilegal al año siguiente. La infracción fue denunciada por una trabajadora de Emaya encargada de vigilar las instalaciones.

Por el subsuelo de la finca en cuestión transcurre el llamado ‘Túnel d’en Bouvy’. Es parte del sistema hidráulico de la Font de la Vila que abastece de agua potable la ciudad de Palma, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. El origen de la Font se remonta al siglo X, y el túnel fue construido en 1835. Su titularidad es de Emaya desde 1974.

En los 2.370 metros del trazado del túnel se encuentran diversos pozos de ventilación y arquetas de registro rotuladas con un cartel de Emaya; su función es permitir que los operarios accedan a la galería para labores de mantenimiento. Estas arquetas deben permanecer cerradas herméticamente para evitar la contaminación del agua potable que transcurre por el túnel. Existe un área de protección de cinco metros a cada lado de la acequia. Las obras necesitaban permiso de la Comisión de Patrimonio del Consell y del Ajuntament.

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El juez sentencia que el acusado, a pesar de conocer todas estas peculiaridades históricas y las limitaciones, retiró la arqueta para construir en su lugar un pozo de uso privado dentro del perímetro de protección.

Durante el juicio, el hombre se justificó en que encontró la arqueta de Emaya en muy mal estado y decidió colocar el pozo como ornamento. Negó que lo construyera para obtener agua ya que, afirmó, en la finca ya contaba con dos aljibes grandes así como suministro regular de la comunidad de propietarios. La sentencia del Juzgado lo condena por retirar el mecanismo de registro de Emaya, aunque concluye que «no ha podido constatarse la utilización indebida del pozo por parte del acusado».

La sentencia también le obliga a reconstruir la arqueta bajo la supervisión de Emaya y el servicio de Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca. En caso de que no lo haga, la administración ejecutará las obras repercutiéndole el coste. El hombre pagó 1.700 euros a Emaya como indemnización.