El coste de los trabajos realizados por Emaya asciende a más de 300.000 euros. | Javier Rodríguez

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El Ajuntament de Palma, a través de la empresa municipal Emaya, ha eliminado un total de 5.198 pintadas vandálicas de las calles del municipio durante el pasado 2022, según informó su presidente y regidor de Medi Ambient, Ramón Perpinyà. Esta cifra, destacó el regidor supone el doble de eliminación de grafitis del año anterior, el ejercicio de 2021, cuando los trabajos alcanzaron para borrar 2.660 pintadas. Los trabajos, que han supuesto un coste para la empresa de 331.000 euros, se han llevado a cabo en todo tipo de superficie, desde mobiliario urbano, como son papeleras, contenedores o bancos, hasta diversos elementos de la vía pública, como paredes, muros o esculturas.

Asimismo, según los datos que maneja Emaya, las labores de limpieza han supuesto un total de 298 jornadas de trabajo, lo que se ha traducido en la eliminación de 17 pintadas diarias o, por equivalencia, 433 cada mes. Una gran parte de los trabajos se ha desarrollado en la zona del centro de Ciutat aunque, según destacó Perpinyà, es un problema que afecta a todos los barrios. En este sentido apuntó que otras de las principales actuaciones del servicio se han desarrollado en los muros de la Platja de Palma, de Can Pere Antoni o del Paseo del Molinar, en los accesos de Cala Major, la zona de Sa Riera, la Plaça del Vapor, la Torre de en Pau, sa Feixina o los aparcamientos de la Plaça de Madrid, entre otras ubicaciones.

El presidente de Emaya recordó que la empresa tiene un departamento de limpieza de grafitis para inmuebles particulares ya que la normativa municipal establece que el Consistorio no puede actuar en estos espacios privados sin autorización de los propietarios. El servicio, que tiene un coste simbólico y bonificado de 2 euros por metro cuadrado, también ha visto incrementar su actividad ya que ha pasado de 103 a 142 en un año y se puede solicitar «de una manera muy sencilla» en la página web de la empresa.

«Una ciudad libre de pintadas requiere también la colaboración ciudadana para promover comportamientos cívicos y evitar estos actos de vandalismo contra el patrimonio público», destacó. Por último, la sanción por realizar pintadas vandálicas, según destacó el presidente de Emaya, oscila entre los 750 y los 3.000 euros, según si es considerada leve o grave. Perpinyà, asimismo, aseguró que si el grafiti se realiza en paredes de edificios catalogados o protegidos la infracción pasa a los juzgados y se tramita por la vía penal.