Imagen de archivo de las campanadas en Cort. | Archivo UH

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Este año se sentirán bien las campanadas tras el año pasado. Se sonorizará para las casi 3.000 personas que se concentran en la plaza de Cort para comerse las uvas. Eso sí, no habrá conciertos hasta las tres de la mañana como en las Nocheviejas de la prepandemia, ya que «a principios de este 2022, cuando había pandemia, había aún muchos cambios y no estaban al 100 por cien las actividades municipales», explicó este viernes la regidora de Govern Interior i Participació, Claudia Costa.

La concejala advirtió que «estamos encendiendo los motores de la celebraciones», tras el parón que ha supuesto la COVID, y señaló que «no ha habido tiempo suficiente y hemos querido prioridad la Cabalgata de Reyes y Sant Sebastià». Tampoco se instalará de una pantalla en es Born para seguir las campanas aunque Costa señaló que «iremos recuperando la normalidad».

La regidora explicó que «este año volveremos a recuperar el dispositivo habitual que tenían por Fin de Año, de antes de la pandemia. Es un dispositivo donde colaboran Seguretat Ciutadana, Govern Interior, Protocolo y Participació, para que se pueda celebrar y se puedan escuchar las campanadas porque mucha gente viene aquí a celebrar».

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Los palmesanos podrán reunirse sin restricciones un año más en la plaza de Cort para escuchar las campanadas d'en Figuera ya que «es un punto emblemático para juntarse familias y amigos y así dar el sus al Año Nuevo».

Respecto a los problemas que hubo en la última Nochevieja para escuchar las campanadas en la plaza de Cort, Costa explicó que «este año habrá sonorización. No fue una cuestión de los relojeros, que hicieron bien su trabajo el año pasado. No había protocolo habitual de sonorización y con todo el volumen de la gente que había, no se sintieron bien las campanadas. Este año, con el dispositivo normal, volvemos a la sonorización y se podrán escuchar perfectamente».

Por su parte, Biel Julià, uno de los relojeros d'en Figuera, señaló que «el reloj está perfecto desde que lo restauramos. Tiene todas las piezas que le hicimos nuevas». Junto a su padre, Toni Julià, estaban durante la mañana de este viernes poniendo a punto el reloj. «Es un mantenimiento que le hacemos cada semana y ahora vendremos un par de veces para que esté perfecto», añadió Biel Julià.