Emaya realiza cada tres meses una limpieza extraordinaria de grandes residuos en el barrio de Camp Redó. | J. R. |PALMA

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La defensora de la Ciudadanía, Anna Moilanen, reclamó al equipo de Gobierno del Ajuntament «una respuesta efectiva» a las molestias que tienen que soportar los habitantes de Camp Redó por el comportamiento «de una minoría de vecinos conflictivos de la zona de las viviendas sociales» y consideró «imprescindible» que se rescate el proyecto de reforma integral del barrio. De esta manera, Moilanen aseguró que «no es comprensible» que un grupo de personas «mantengan en jaque a todo el vecindario» y destacó que los afectados «están exhaustos y muy cansados de esta situación. Esta claro que así no se puede, ni se debe, seguir. Lo que están pasando allí los vecinos no es digno de una ciudad como Palma».

La defensora reconoció que se han dedicado esfuerzos especiales a arreglar el barrio, como retenes especiales de recogida de trastos, «se ha intervenido para poner al día una deuda histórica de mantenimiento en la zona», pero reiteró la necesidad de actuar con más contundencia y periodicidad. Para ello, propone recuperar el proyecto integral para la zona aprobado hace años por el Ajuntament, pero nunca puesto en marcha en su totalidad.

De hecho este plan de rehabilitación integral es reclamado periódicamente por la asociación de vecinos del barrio y por los partidos de la oposición, pero hasta el momento, sin resultado. Hace apenas un año los vecinos de la calle Cotlliure denunciaron que el parque infantil de la zona estaba «tomado» por drogadictos que consumen alcohol y otras sustancias junto a sus hijos e incluso «vomitan y mantienen relaciones sexuales en pleno día».

La defensora de la Ciudadanía reconoció el esfuerzo del coordinador del distrito Norte, Miguel Ángel Barceló, «que está, junto con los miembros de la comisión técnica, haciendo un gran trabajo», aunque lamentó que, debido a la falta de apoyo, «no llega ni puede dar solución por sí solo a estos problemas graves que sufre la barriada». Moilanen también denunció que la plaza «necesita una mejor limpieza, «si es necesario cada día», y recordó que en otras zonas del municipio sí es diaria. «Los vecinos de los barrios mas vulnerables tienen el mismo derecho a limpieza que los demás».

El apunte

Siguen las quejas por las citas previas en Urbanisme y por la notificación de multas

La oficina de la defensora de la Ciudadanía se ha mantenido el activo durante todo el verano y, según Moilanen, se han abierto más de 70 expedientes durante estos meses. Las quejas más repetidas, detalla, se siguen refiriendo a la falta de citas previas en el departamento de Urbanisme (obras, licencias y disciplina urbanística), así como a la falta de respuesta a los ciudadanos desde el área. También son recurrentes, en los últimos meses, las notificaciones «deficientes o dudosas» de multas por parte del Ajuntament y la suciedad que se acumula en determinadas zonas de Palma, destacando, por ejemplo, la de la calle Santa Florentina, Asimismo, según la defensora, se han recibido quejas por ruidos de autobuses, especialmente en la plaza de Progreso, «donde paran más tiempo», y también por molestias por la gran afluencia de personas en sa Feixina.