Las imágenes del proyecto. | Ajuntament de Palma

TW
87

De ser una Vía de Cintura encubierta a dotarle de sentido a su nombre original: el Passeig Marítim de Palma reducirá los carriles de tráfico y ampliará su espacio para los peatones. ¿El objetivo? Que sea una zona pública de paseo, tal y como lo es ahora Es Molinar. La Autoritat Portuària de Balears (APB) ha presentado el proyecto de remodelación, cuyas obras se iniciarán este octubre y tienen un presupuesto de 38 millones de euros sin IVA. Las obras tendrán una duración de 20 meses.

Está prevista la eliminación de carriles para los vehículos, las aceras de ampliarán de cinco a diez metros de ancho y la reducción de 1.000 plazas de aparcamiento, que se compensarán con la oferta de cinco párkings que hay en la zona.

El arquitecto ibicenco Elías Torres, máximo responsable del proyecto, ha explicado que la remodelación convertirá el espacio que va desde Porto Pi hasta la plaza de Santo Domingo de la calzada. «Será un paseo para el viandante», dijo el arquitecto. El estudio de arquitectura Martínez Lapeña-Torres Arquitectes, junto el equipo del Grupo TYPSA, han redactado el proyecto.

El director de la APB, Jorge Nasarre, ha explicado que el inicio de las obras está pendiente de la firma del contrato con la empresa adjudicataria. Ahora mismo hay 11 ofertas presentadas al concurso de ejecución de las obras pero se está a la espera de la resolución de dos ofertas económicas sometidas a baja temeraria.

Paseo Marítimo de Palma

El proyecto se centra en dar más espacio al viandante, que pasara del 29,5 por ciento de su capacidad al 39,7 por ciento. Las aceras más alejadas del mar tienen una anchura de entre 2,5 metros a 5 metros y ahora pasarán a tener una anchura de hasta 10 metros, lo que permite que sea compatible con terrazas, zonas verdes, aparcamiento paradas de autobús, contenedores, ... sin interferir al viandante.

Noticias relacionadas

Se duplica el número de pasos de cebra, pasando de 13 a 26. Desde hace más de dos años se redujo un carril por sentido de circulación y no se han observado problemas en la fluidez del tránsito. Ahora la propuesta es un paseo con dos carriles por sentido, 64.300 metros cuadrados de asfalto y un 35 por ciento de superficie para vehículos, frente los tres o cuatro carriles por sentido, los 107.000 metros cuadrados de asfalto y la tasa del 58,5 por ciento de superficie para vehículos que hay en la actualidad.

Árboles

El número de árboles se triplica y se duplica el número de palmeras y superficie de parterres, que pasa de un 9,7 a un 20 por ciento. Así, contará con 1.820 árboles nuevos, 512 palmeras, 69 ejemplares trasplantados y 20 nuevas especies. Se suma mobiliario accesible, áreas de juegos infantiles, contenedores y otros servicios e infraestructuras.

Una de las intervenciones más destacadas corresponde a la reordenación del nudo viario de la zona de Paraires, que permitirá la integración urbana y paisajística del nuevo Club de Mar, que está ahora mismo en obras. Por otro lado, en la zona de sa Riera, en la confluencia con la Avinguda Argentina, se priorizará la circulación del viandante a través de aceras más amplias y un nuevo sistema de rampas accesible que dará continuidad con la plaza vecina de Sant Elm.

Lo mismo pasa con la plaza de Santo Domingo de la Calzada. En este espacio se unificará la zona destinada al viandante gracias a la eliminación del carril de servicio y la instalación de una zona de juegos infantiles. Además, habrá una conexión con el barrio de Es Jonquet.

El alcalde de Palma, José Hila, advirtió que se cumple así con «una reivindicación histórica», alabó la coordinación entre las diferentes administraciones y participantes en el proyecto y alabó al «modélico equipo redactor». El alcalde señaló que «el puerto está pensado para la ciudad» y este nuevo proyecto ha sido consensuado «con vecinos y empresarios de la zona». Hila destacó que dinamizará el tejido comercial, se elimina la barrera que separa la ciudad con el mar y se plantarán miles de árboles. «Es un proyecto muy deseado por la ciudad, porque es nuestra fachada y en realidad ahora mismo es una autopista. La vamos a superar ahora».