El Ajuntament de Palma se comprometió con los vecinos a tomar medidas para reducir las molestias por ruidos. | Redacción Local

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El Ajuntament se comprometió ayer a estudiar la limitación del espacio en la vía pública que ocupan los restaurantes y, mediante una modificación de las ordenanzas, obligarles a tener en cada mesa un sonómetro que avisará si los clientes hacen demasiado ruido, según comentó la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, Maribel Alcázar, tras la celebración de la Mesa para la Pacificación de los Barrios.

El encuentro, al que asistieron cinco regidores y representantes de diez asociaciones de vecinos de Palma, sirvió para que los responsables municipales dieran cuenta a los miembros de la mesa de las diferentes actuaciones que tienen previstas para eliminar la problemática de los ruidos y vandalismo la ciudad que hasta ahora se centraba en la zona de Santa Catalina pero que, según denunció Alcázar, se está trasladando «poco a poco» a otros barrios como el Fortí, Joan Miró, Plaza de Toros o en ses Veles.

Los vecinos volvieron a reclamar que el Ajuntament redujera la ocupación de las terrazas de la vía pública en un 50 por ciento, pero desde Cort aseguraron que están preparando un «plan zonal» que estudiará la situación concreta de cada distrito para limitar la superficie de dicha ocupación.

En este sentido la representante vecinal destacó que también pidieron al Pacte que agilizara la tramitación de las sanciones que se imponen por incumplir las ordenanzas y que obligue a retirar el mobiliario a aquellos locales que carecen de autorización o superen la superficie permitida.

Actuación más contundente

«No puede ser que sepan que hay locales que han incumplido las ordenanzas y que no tomen medidas inmediatas para que lo hagan con la excusa de que están regularizando su situación. Si alguien no cumple que retire el mobiliario y cuando tenga permiso que lo vuelva a poner, además la tramitación de las sanciones y lenta y farragosa. Se tiene que agilizar», señaló Alcázar.

Respecto al tema de los ruidos, agradeció la voluntad del equipo de gobierno de incorporar medidas para limitarlos y reveló que, además de los sonómetros individuales en los locales, se podrían colocar varios en puntos concretos para determinar las zonas que están acústicamente contaminadas.